Todo lo que era sólido

Recientemente he estado en la presentación del libro de Antonio Muñoz Molina titulado “Un andar solitario entre la gente”, lo tengo en lista para leerlo próximamente; el autor ha demostrado varias veces que es un gran observador de los temas de actualidad.

 

 

Me interesa la publicación de este autor porque el año pasado leí otro libro de él titulado: “Todo lo que era sólido”. En este libro Antonio Muñoz Molina analiza un periodo anterior a la crisis, una época que todo parecía sólido y realmente vivíamos ignorando la situación real, como ocurría en  las casas del cuento de los tres cerditos donde la más mínima presión del lobo acababa con ellas.  El libro analiza los excesos de aquellos años aunque fuéramos incapaces de percibirlo en toda su dimensión. No es un libro de economía, pero describe el ambiente económico previo a la crisis del año 2007 (aún colea) y las consecuencias de esta.

 

Empieza el libro preparándonos con una frase de Joseph Conrad en Lord Jim. “Es extraordinario cómo pasamos por la vida con los ojos entrecerrados, los oídos entorpecidos, los pensamientos aletargados”.

 

Destaco algún fragmento donde queda patente la forma de actuar y pensar en momentos previos a las crisis, utilizo las iniciales del autor AMM para no ir repitiendo constantemente su nombre:

 

AMM: Algunos expertos vaticinaban tranquilizadoramente una “gradual desaceleración” de la economía un “aterrizaje suave”.

 

Gradual desaceleración es una expresión típica antes de la crisis. Consiste en creer que la economía seguirá expandiéndose hasta que llega un momento que sigue a un ritmo normal y estable, sin altibajos. En la práctica esto no ocurre nunca, la economía es como la luna, crece o decrece. En España tuvimos un presidente que decía haber acabado con los ciclos económicos, posteriormente hemos visto que no estaba en lo cierto. El relato que nos cuentan en estas circunstancias consiste en el éxito de haber llegado a un alto crecimiento económico y posteriormente conservarlo, la historia nos dice que esto nunca ocurre.

 

AMM. El lenguaje de los economistas, que se ven a sí mismos como científicos, consistía en la reiteración de unas cuantas metáforas simples: la desaceleración de un vehículo que ha avanzado a gran velocidad durante mucho tiempo.

 

Es la metáfora como se suele explicar la desaceleración; después de mucha velocidad durante demasiado tiempo el vehículo se desacelera, pero esta explicación obvia que el vehículo también se queda sin gasolina y parece que a esta segunda opción se le da muy pocas probabilidades, cuando llegar a ella es solo cuestión de tiempo.

 

AMM. La que había que usar con más cuidado era la metáfora de la burbuja. Hablar de la burbuja inmobiliaria equivalía a reconocer una fragilidad incompatible con la obligatoria complacencia.

 

Se decía que no había burbuja y que si la había, se pincharía gradualmente. Si hubiéramos prestado algo más de atención a lo que sucedía, a lo que decíamos y lo que oíamos, podríamos pensar que no hay manera de que se pinche “gradualmente” una burbuja. Los excesos pretéritos acaban corrigiéndose y lo hacen de forma agresiva.

 

AMM. Pero necesitábamos imaginar que las cosas eran sólidas y podían ser tocadas y abarcadas sin desaparecer entre las manos, y que pisábamos la  tierra firme y no una superficie más delgada que una lámina de hielo, que el suelo no iba a desaparecer debajo de nuestros pies.

Cuando aumenta el crédito bancario aumenta el nivel de empleo y la sensación de riqueza da mucha seguridad y pocas ganas de querer que se acabe la fiesta; en la parte alta del ciclo económico es difícil ver al ídolo con los pies de barro.

 

AMM. El dinero amedrenta y hechiza, aturde con su monstruosa capacidad de multiplicación. El dinero levanta construcciones tan simbólicas y tan destinadas a amedrentar a los débiles y a los crédulos y los ignorantes. El dinero parece lo más irrefutable y tiene el poder de comprarlo todo y trastornarlo todo y se pronto se evapora y ya es como si no hubiera existido.

 

Estas crisis aparecen por un exceso de crédito. Las compras se hacen con dinero propio y además se pide dinero prestado, por eso los beneficios iniciales son tan elevados y las pérdidas posteriores son tan impresionantes.  Se pierde el dinero propio y el que se debe.

 

AMM. En el territorio sagrado los líderes políticos son encarnaciones de la esencia del pueblo; cualquier crítica o acusación contra ellos es una injuria a la comunidad entera lo que provoca un movimiento defensivo; el llamamiento a cerrar filas y no a abrir una investigación. Cualquier dispendio será justificado como necesario si su finalidad es el fortalecimiento de la identidad colectiva, la recuperación de alguna seña de identidad.

 

Aquí entramos en el terreno político que no admiten sus errores; primero los políticos se apuntan los éxitos y después se acusa a la crisis de los fracasos; en esto hay una responsabilidad colectiva. En el siguiente fragmento menciona a Orwell y describe bien lo que hacen los dirigentes.

 

AMM. El lenguaje político –dice Orwell- está diseñado para hacer que las mentiras suenen a verdades y que sea respetable el crimen.

 

Como empezaba el libro con las palabras de Conrad, el esplendor económico no era tan real y en los mensajes que llegaban, se estaba más atento a su sonido que a su correspondencia con la realidad. No estamos atentos a los acontecimientos porque nos dominan las emociones y por si fuera poco, en el mundo de las finanzas gusta reescribir la historia tras cada burbuja. Lo que se dice analizar “a toro pasado”. Después de cada una de las crisis, vemos innumerables datos que nos dicen que ha fallado y porqué, a posteriori, hace que los acontecimientos parezcan mucho más predecibles de lo que eran de antemano.

 

Pero es cierto que hay que examinar cada época y dudar cada vez que nos alejamos mucho de los fundamentos económicos. “Todo lo que era sólido”, lo considero un buen libro que como mínimo, nos explica bien las circunstancias que ocasionaron esta gran crisis.

 

Por ello AMM nos dice que es muy probable que no se llegue a percibir que la situación no era tan sólida y lo más seguro es que la percepción se funda con “el espíritu de la época” para ello nos pone una frase de Antonio Machado en la que queda claro que la historia se repite y los ciclos son una constante: Que difícil es / cuando todo baja / no bajar también.

 

 

6 ideas en “Todo lo que era sólido

  1. 1755 Responder

    Buenas tardes, un ruego, a ver si me pudieseis orientar: desde hace un tiempo que estoy buscando libro/s que me permitan entender y aprender de contabilidad, cash flows (de operación, inversión,financiación) valoración x FCF, asignación de activos en general y en función del ciclo económico en particular, etc.
    Hay mucho publicado por ahí, pero no todo merece la pena. En ese sentido os agradecería toda recomendación que me podáis hacer.
    Un cordial saludo y muchas gracias.

    • Alejandro Cárdenas Autor de la entradaResponder

      Hace tiempo que no miro libros concretos del tema en general, no podría decir ninguno concreto. Pero en caso de buscar alguno miraría entre los publicados por Oriol Amat. Es un gran profesor y muy buen conocedor de este tema.

  2. 1755 Responder

    Acabo de pasarme por la biblioteca y, casualidades de la vida, he cogido uno suyo titulado “Contabilidad y finanzas para dummies”, editado en 2.012, que creo que se amolda a lo que necesito. Gracias por la recomendación.
    Salud

  3. 1755 Responder

    Acabo de leerme el libro de O.Amat y es una introducción.
    La verdad es que necesito profundizar más en el tema financiero, pero no tengo tiempo para hacer un ADE, ni tampoco sé bien del todo qué leer o por dónde tirar.
    A ver si me paso por a Escuela Industrial, a revisar PFCs, que seguro que hay de bolsa y Finanzas, así como referencias a autores o libros que pueden ser interesantes para el tipo de formación que estoy buscando.
    Salud.

    • Alejandro Cárdenas Autor de la entradaResponder

      Encontrar un libro de acuerdo con lo que uno necesita es muy complicado. Por si fuera poco estamos hablando de conseguir con ello una formación muy elevada para que sea efectiva. Imagínate extrapolarlo a otra profesión y querer saber de medicina con algunos libros, se puede tener una idea pero difícilmente llegar a tener los conocimientos necesarios.

      Te propuse a Oriol Amat porque lo tuve como profesor en un postgrado de “Dirección de oficinas bancarias” y es muy bueno enseñando. Cualquier libro da orientaciones pero no los conocimientos suficientes.

      Para aprender puede ser interesante hacer un buen curso y después seguir con libros. Otra opción es que si tienes un especialista en tu entidad financiera que operas, que te vaya facilitando datos y opiniones sobre tus inversiones.

  4. 1755 Responder

    Gracias por responder. Seguiré indagando a ver qué encuentro. Me he autoregalado 3 libros para Sant Jordi, y uno de ellos está publicado por la Fundación Confemetal: se titula “Finanzas para no financieros” y, de lo que he esta ojeando, puede ser de utilidad.
    En cuanto a cursos, he estado viendo varios por Internet, a precios de oro, así que de momento no realizaré ese gasto, ya que hay “burbuja” en ese tipo de formación.
    Salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *